
El coche autónomo apunta a ser la siguiente frontera, otro campo de batalla para muchas marcas en los próximos años. Tenemos ejemplos en el sector del motor, con firmas como Tesla, pionera en este ámbito, o Nio, su reflejo en China que quiere empezar a despegar, si bien necesita empezar a vender para impulsar los datos que le den caché a su sistema de conducción.






