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El envío de publicidad no deseada, vía mensajes o llamadas, es una experiencia que han vivido muchos ciudadanos
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La ley obliga a las empresas a no enviar información a quienes lo hayan manifestado
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Las comunicaciones comerciales se pueden hacer de nueve de la mañana a nueve de la noche, pero están prohibidas en los días festivos y los fines de semana
No para de sonar el teléfono. Las notificaciones de correos electrónicos son continuas. Seguro que te has encontrado en esta tesitura en más de una ocasión. Habitualmente, estas llamadas y mails son de empresas de servicios telefónicos, conexión a Internet o aseguradoras, entre otras, que ofrecen tarifas más económicas.
Se trata de publicidad que se recibe sin el consentimiento del particular. Ante estas comunicaciones comerciales no deseadas, te explicamos cómo ponerles freno con la Lista Robinson.
Cómo funciona
La Lista Robinson tiene como objetivo que los usuarios que se hayan inscrito en ella se libren de recibir publicidad de empresas o entidades a las que no se les haya dado consentimiento explícito para ello.
Es un servicio gratuito en el que se pueden inscribir todas las personas físicas mayores de 14 años. También lo pueden hacer los menores aunque, en este supuesto, son los padres, madres o tutores quienes deben formalizar el alta.
Un matiz importante es que la Lista Robinson garantiza que una persona no reciba publicidad de aquellas empresas o entidades con la que no haya tenido ningún contrato o vinculación. En caso contrario, se puede contactar directamente con estas empresas para que no manden mensajes publicitarios.
Por otro lado, su efecto se empieza a notar al cabo de dos o tres meses desde la inscripción, porque puede ser que haya una campaña comercial en curso y manejen aún los datos de esta persona.
Cómo registrarse
En la página web, hay un formulario para tramitar el alta. En él, se piden datos como el DNI o el NIE, el nombre y apellidos, el sexo, la fecha de nacimiento y un correo electrónico de contacto. Para tener el usuario, se pide una contraseña, que será la clave de acceso a la lista cada vez que se quiera acceder a la plataforma.
Cuando se accede a la plataforma con el nombre y el usuario, aparecen las distintas vías por las que llegan estas comunicaciones comerciales. Estas opciones son el correo electrónico, el teléfono fijo y el móvil, el correo postal y los SMS o MMS. Cada persona puede indicar cuáles son las vías por las que no quiere recibir más mensajes de este tipo. Para cada una de ellas, se recibe un mail de confirmación. Es importante que el usuario lo conserve como prueba.
Los datos se pueden modificar en cualquier momento con el usuario y contraseña de la web de Lista Robinson, como un cambio de teléfono o incluso tramitar la baja.
¿Las empresas consultan la Lista Robinson?
Las compañías tienen diversas obligaciones relacionadas con los envíos publicitarios y, una de estas, es que deben consultar la Lista Robinson antes de proceder a la comunicación con un usuario.
Si igualmente una empresa contacta con una persona que aparece en la lista, el usuario puede poner una denuncia a la Agencia de Protección de Datos.
Otras obligaciones
La Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios establece qué es lo que deben hacer las empresas para que se garanticen los derechos de los usuarios. En primer lugar, al principio de cada comunicación, deben informar de su identidad, la finalidad comercial, el precio, las condiciones y el derecho de desistimiento. En segundo término, no pueden ser llamadas desde sistemas automatizados o con número oculto. Finalmente, el consumidor tiene el derecho de oponerse a recibir más comunicaciones de este tipo y se le tiene que facilitar un número de justificante conforme ha hecho esta petición.
En cuanto a los horarios, la normativa establece que las comunicaciones publicitarias se pueden hacer de nueve de la mañana a nueve de la noche y nunca en días festivos o en fin de semana.
Fuente: niusdiario.es
